EN BÚSQUEDA DE MEJORES RESULTADOS A TRAVÉS DE LOS ALIMENTOS

May 20, 2019 | SPONSORS | 0 Comentarios

Hoy existen diversos parámetros que pueden determinar un correcto desempeño dentro de la producción animal, los cuales permitirían la obtención de mayores retornos económicos para el productor, dentro los cuales se encuentran:
– Medidas en los manejos sanitarios u operacionales.
– Tipo de producción, raza, alimentación, entre otras.

En el caso de los rumiantes destinados para producción de carne o de leche, uno de los ítems que presenta mayores costos corresponde a la alimentación, por lo que es necesario buscar alimentar los animales con la mayor eficiencia posible para la obtención de los mejores resultados productivos.
En sistemas productivos ganaderos del sur de Chile, la principal fuente de alimentación corresponde a praderas permanentes, la cual corresponde a un alimento de bajo costo y que permite un buen nivel de productividad bajo condiciones de alta oferta de este. Si bien existen diversas ventajas en la utilización de un sistema basado principalmente a praderas, esta no conlleva a una alta eficiencia a nivel productivo debido a sus altos niveles de proteína soluble, su bajo contenido de materia seca y de energía que puede presentar dependiendo de la época del año.

Es debido a esto que es necesario suplementar la dieta con diversos alimentos que permitan obtener un correcto balance entre la cantidad de materia seca consumida diariamente, la energía y proteína. Un alimento que permite obtener estos puntos corresponde a la utilización de alimentos balanceados que permitan suplementar los nutrientes necesarios para maximizar el retorno sobre la inversión realizada en la compra de los insumos alimenticios.

Diversos estudios han demostrado que al utilizar alimentos balanceados energéticos con alto contenido de almidones de granos de cereales, como el maíz, permiten cambiar las proporciones resultantes en la formación de ácidos grasos volátiles a nivel ruminal, favoreciendo la producción de propionato, la cual es el principal producción de glucosa a nivel sanguíneo del animal y que trae consigo diversos beneficios en el metabolismo energético. Sumado a esto, la utilización de este tipo de alimentos permite aumentar la eficiencia en términos de la utilización de la proteína proveniente de la pradera por parte de los microorganismos ruminales, disminuyendo los niveles
de urea en sangre y permitiendo ajustar el metabolismo energético y proteico. Por otro lado, el consumo de los concentrados energéticos permite un mayor consumo de materia seca, lo que trae consigo un aumento de producción de leche o de ganancia de peso diaria dependiendo del sistema productivo.

BenefIcios de los alimentos balanceados energéticos

La producción en sistemas de rumiantes en pastoreo, depende principalmente de los resultados de los procesos fermentativos que tienen lugar a nivel ruminal, principalmente de los Carbohidratos No Estructurales (CNE) presentes en los recursos forrajeros como alimentos
balanceados utilizados.
Los CNE, corresponde a la fracción del contenido celular del alimento comprendida por los azúcares, almidón, ácidos orgánicos, y pectinas en el caso de alimentos fibrosos. Dentro de los componentes de los CNE, se encuentra el almidón en un rango de 60% a 70%, el cual representa una muy buena fuente de energía para los rumiantes, debido a su fácil digestión a nivel ruminal como intestinal, siempre y cuando no sea utilizada en exceso que pueda provocar algún tipo de problema metabólico como acidosis ruminal.
Los granos de cereales presentan una gran cantidad de almidón que sirve como fuente de energía a nivel ruminal. Dentro de los cereales utilizados para la realización de alimentos balanceados, se encuentran la avena, trigo, cebada, triticale y maíz, siendo este último el alimento que presenta mayor cantidad de almidón.
Sumado a las diferencias en términos de contenido de almidón dentro de los cereales, también existen diferencias en términos de aprovechamiento a niVel ruminal de tales almidones. Esto es debido a que la digestibilidad del almidón se encuentra ligada a la interacción química que existe con ciertas proteínas presentes en el grano se estructurará diferente matrices de complejidad para acceder a este por las bacterias del rumen. Por ejemplo, cereales pequeños como la avena, trigo o cebada presentan menos nivel de interacción entre el almidón y las proteínas que el maíz. Esto quiere decir que los cereales pequeños serán fermentados muy rápido a nivel ruminal en
comparación al maíz que incluso parte de su almidón puede llegar a intestino para absorción directa. Al presentar un mayor nivel de fermentación ruminal, es más factible presentar problemas de acidosis dependiendo de la dosis y forma de entrega al animal.

Si bien los granos de cereales presentan una importante fuente de energía a la dieta de rumiantes, estos deben ser procesados de alguna forma para que puedan ser aprovechados de forma óptima por los microorganismos presentes en el rumen. Esto es debido a que si el grano se encuentra entero este es resistente a la digestión, impidiendo el acceso a la colonización microbiana a las fuentes de almidones o azucares presentes. Es debido a esto, es necesario realizar algún tipo de procesamiento a los granos que permita romper la capa externa y así permitir la digestión ruminal necesaria para realizar un correcto equilibrio energético – proteico.
El procesamiento de las materias primas presenta una vital importancia dentro de la elaboración de balanceados energéticos, esto es debido a que permiten aumentar de mayor forma la digestibilidad del almidón que conlleva a una mayor eficiencia alimentaria. En este sentido, la utilización de granos de cereales como el maíz en un concentrado comercial, será más eficiente a nivel productivo mientras más molido se encuentre, debido a que el almidón presente se encontrará más disponible para el ataque de los microorganismos ruminales. En el caso que se utilice un nivel de molienda más grande, el almidón no será correctamente utilizado y será excretado vía fecas, conllevando una pérdida productiva que puede afectar la rentabilidad del sistema productivo.

En términos prácticos, la utilización de un alimento balanceado energético con una formulación basada en cereales con alto contenido de almidón como el maíz, procesado de tal forma (los más molido posible) que permita ser aprovechado de forma óptima por el rumen, aumentará la digestibilidad del alimento final, lo que podría conllevar a un mayor retorno sobre la inversión
utilizada en la compra del alimento balanceado.

Gabriel Ríos Donoso
Ingeniero Agrónomo
Asesor Nutricional Bionutrición